La
asertividad (del latín assertus: “afirmado”) es un estilo de
comunicación que nos permite defender nuestros derechos sin
ofender los de los demás.
La
comunicación es un continuo que se apoya en tres puntos básicos: un
estilo de comunicación pasivo, uno asertivo y uno agresivo.
Veamos tres ejemplos de conducta para tener una idea de cuál suele
ser nuestro patrón general. Imaginemos esta situación:
En
un restaurante usted a pedido al camarero un plato de pasta y ha
preguntado si le ponen queso ya que a usted no le gusta. El camarero
le dice que normalmente sí pero pueden ponerle un plato que no lo
contenga . Usted le pide el plato y le recuerda insistentemente
que lo desea sin queso. Al llegar su plato puede comprobar que la
pasta tiene queso. Usted haría:
a)
Llamaría al camarero muy enfadado y le exigiría que le cambie el
plato inmediatamente porque no está dispuesto a comer con queso por
culpa de un camarero que no sabe hacer su trabajo. Estilo de
comunicación: Agresivo.
b)
Se disgusta mucho al ver que que han cometido un error, pero decide
no decir nada y comer ese plato con queso para no importunar de
nuevo al camarero y parecer demasiado exigente. Estilo de
comunicación: Pasivo.
c)
Llama al camarero y educadamente le dice: “¿ recuerda que le había
pedido este plato sin queso? Prefiero que me lo cambie ya que no me
gusta el queso. Muchas gracias”. Estilo de comunicación:
Asertivo.
Ser
asertivo refleja una buena autoestima y confianza en nosotros mismos
pero, además, poner en práctica la asertividad aumenta la
autoestima y la autoconfianza, de forma que se produce una
retroalimentación.
¿Qué
conductas tiene alguien asertivo?
Se
muestra educado/a; mantiene un tono de voz normal (sin alzar la voz
ni hablar demasiado bajo); defiende sus derechos y necesidades; no
tiene una conducta agresiva hacia el otro, ni acusadora; no pide
disculpas siempre, solo lo hace cuando considera que ha ofendido a la
otra persona, es decir, cuando es necesario; sabe aceptar sus
errores; acepta que los demás tengan otros puntos de vista aunque
no los comparta;
¿Cómo
se ponen en práctica estas conductas?
Existen
programas de entrenamiento en asertividad que nos proporcionan las
técnicas adecuadas para poder usarlas en los momentos oportunos.
Debido a la amplitud de este tema, sería imposible describirlas y
analizarlas aquí todas ellas, pero pondremos un ejemplo para hacer
gala de su existencia:
Decir
no: hay personas a las que les cuesta dar una negativa o que pueden
acabar aceptando hacer algo ante la insistencia de quien se lo
pide. Una técnica que podemos usar en este caso es la del Disco
Rayado: se trata de repetir
constantemente la misma fórmula, ejemplo:
- necesito que me hagas este favor.
-Entiendo
que es muy importante para ti y entiendo tu situación pero no voy
a hacer lo que me pides, no puedo hacerte favores constantemente.- necesito que me hagas este favor.
-Es que lo necesito de verdad.
-Lo sé y ya te he dicho que entiendo que es muy importante para ti y que entiendo tu situación pero no puedo solucionar tus problemas constantemente.
Como vemos la asertividad te permite hacer lo que quieres hacer, decir no cuando quieras hacerlo y exponer tus necesidades, sin miedo ni ira. Es decir,te muestra el derecho a ser TÚ.
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